viernes, 20 de julio de 2007

cono

ayer gonzalo
vino a platicar conmigo
hablamos
de las tardes violetas
de las tachas color tapacaminos
hablamos de mujeres negras
y de discos que nunca escuchamos
pero cuando llegamos a tu nombre
calló
...
porque sangre escurría
de mis molares

arteria

Yo quería decir
que me duelen
los huevos
y que anoche
cuando
a la 1 de la mañana
los pájaros
soñaban
y comían mis vísceras
en tostadas
estabas tú
sonriendo
desde tu casa
con un amarrado
debajo de tu almohada

niduelo

no fugo
no
a
m
o

no fumo
no
a
m
o

no fumo
no

no
a
m
o
ni fumo
ni duermo
ni como
ni duelo
nidu
e
lo

martes, 17 de julio de 2007

Taxi Driver

Había decidido matar a un taxista. Hacerlo escupir los dientes mientras comprimo su cráneo con la puerta y poner el espejo retrovisor cerca de sus botados ojos: la próxima, fíjese a quién sube, no vaya a ser que se lo coma un elefante o un cacahuate le nazca de las orejas, le dije y me bajé con la pistola en la mano...

lunes, 16 de julio de 2007

No sé qué decir

He vivido un fin de semana raro. Para cerrar ciclos, para empezar de nuevo. No se pueden levantar montañas sobre los lagos. Así es la palabra. Sin detalles, no raspes sobre las heridas, olvida, calla. Es mejor así, no digas nada.

jueves, 12 de julio de 2007

Conjuro contra el asfalto

Si tomas una avenida en tus manos, cristiano,
acaso nacen flores con párpados rojos
o se viene sobre ti
un autobús
que te hace crak
el cráneo
truena
y nothing
y anyone
around is
para ayudarte
quisieras volar
o ser avión
al menos
de papel

Un, dos, tres delincuentes

Ayer México perdió tres por cero con Argentina, en la Copa América. Hace un año, dos por uno en la Copa del Mundo. Además de la derrota, coincide que a ambos partidos no los pude ver y, en cambio, los pude escuchar por W Radio, con una bajísima señal que sólo me permitía disfrutar los momentos más abruptos en la transparente voz de Jorge Che Ventura. Escuché sus críticas a una actitud displiscente de Osvaldo Sánchez en el primer gol; su grito gutural, con la garganta amarrada, cuando Lionel Messi dibujaba un golazo picado, que nació por la banda derecha, cruzó a un defensa y levantó el balón, como solo el viento lo hace con las hojas o las cosas muertas. El tercer gol fue un penalti, cobrado, según las palabras del Che, "magistralmente" por Juan Román Riquelme, que tiene un guante blanco y un rifle de precisión en ambas piernas. Lo divertido de escuchar el fútbol por la radio es que no tienes a un trío o cuarteto de ineptos, que se sienten sabios del fútbol y sólo, qué pena, lastiman la palabra. Espero que el próximo México vs Argentina lo pueda escuchar por la radio, pero que, ahora sí, se les pueda pintar la cara a los boludos.