lunes, 28 de enero de 2008

Haiku: Ramón F. Reboiras*

Escupe su lava el Etna.
Muere el Rey de Bélgica.
Revienta Sarajevo.

Y en mi corazón baila
la cabra del gitano.


* Ramón F. Reboiras: "la literatura es una venganza, la castración del periodismo te traslada una furia literaria, una rabia de escritor a sueldo que hay que dosificar".

jueves, 17 de enero de 2008

Fragmento de Cuadrilla: Agustín Santa Cruz

Nieto de Francisco Santa Cruz, gobernador de Colima y constructor del centenario Teatro Hidalgo, Agustín Santa Cruz es una de esas piezas que han sido poco valoradas y menos difundidas en la literatura colimense. Su temprana y sorpresiva muerte, la imposibilidad de que su obra fuese editada -regada en suplementos culturales y revistas de varias partes del país- y la poca valoración que se ha hecho de sus textos, lo han convertido en una leyenda negra de la literatura colimense. Hará casi diez años, cuando Ada Aurora Sánchez y Marco Jáuregui, terminaron Terrena Cruz, Vida y Obra de Agustín Santa Cruz y desde entonces poco o nada se ha dicho del también primo hermano de Alfonso Michel. La obra de Santa Cruz puede considerarse rupturista en medio de la siempre tradicional poesía colimense. Releo ahora el libro de Ada Aurora y Marco. Me encuentro de pronto con esto:

De la nariz le salía un líquido negruzco y fétido, ya el estómago comenzaba a hinchársele por la descomposición rápida del trópico.
(...) Por la vía cercana pasó el tren de los millonarios, con todas las cortinas bajas.
Chirrió el armón sobre la vía, empujado por los peones rumbo al trabajo.
Salió el sol y comenzó la diaria tarea de matar a los hombres y a las cosas.

(Fragmento del cuento Cuadrilla, de Agustín Santa Cruz)

miércoles, 16 de enero de 2008

Rogelio Guedea: Oficio. Leer

(El miércoles 23 de enero será presentado Para/Caídas, la más reciente publicación del escritor Rogelio Guedea, en el Patio Central de Palacio de Gobierno. Aquí se extiende una invitación.
Entre otras cosas, Rogelio Guedea publicará en próximas fechas otro texto en Aldus Poesía en conjunto con la Universidad de Colima y la Secretaría de Cultura, Oficio.Leer, que incluye decenas de reflexiones sobre los libros, el oficio de escritor y el oficio del lector. Aquí un adelanto de esa obra, que será presentada en Colima hacia el mes de Abril; y, como se sabe, la editorial Random House Mondadori publicará su novela Conducir un tráiler, que debutará en sociedad en la FIL 2008.)

El personaje García Madero, de la novela Los detectives salvajes del escritor Roberto Bolaño, a quien conocí una tarde lluviosa a las afueras de la Casa de América, en Madrid, roba libros. Pero no roba los libros que él desearía, dice, sino los que le brinda la oportunidad. Esta furia lectiva es la que extraño en muchos lectores de fin de semana, que buscan cualquier pretexto para no leer. Si el escritor es húngaro, porque es húngaro. Si la novela es rosa, porque es rosa. Si los personajes son bisexuales, porque son bisexuales. Hay lectores que, incluso, justifican
su rechazo al grosor del libro. Son demasiadas páginas, dicen, achacándole al escritor defectos estilísticos y otras babadas. A mí no me interesa el objeto amado sino amar, parece decirnos García Madero, personaje de Roberto Bolaño, a quien conociera una tarde lluviosa a las afueras de la Casa de América, en Madrid. Es una buena idea para llevarse a la cama.


jueves, 27 de diciembre de 2007

Al poeta pedorro

(En algún momento de sus constantes desencuentros Quevedo le escribió a Góngora este soneto. Como no he encontrado una mejor forma de responder a las alusiones personales hechas por el poeta pedorro, el editorialista de la pluma entre las nalgas, aquí respondo con él a tan falsas y ardidas afirmaciones hechas el lunes pasado en el bodrio ese llamado Lunes Político del Periódico de las batidas heces: el Diario de Colima)
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A Góngora

Este cíclope, no siciliano,
del microcosmo sí, orbe postrero;
esta antípoda faz, cuyo hemisferio
zona divide en término italiano;

este círculo vivo en todo plano;
este que, siendo solamente cero,
le multiplica y parte por entero
todo buen abaquista veneciano;

el minoculo sí, mas ciego vulto;
el resquicio barbado de melenas;
esta cima del vicio y del insulto;

éste, en quien hoy los pedos son sirenas,
éste es el culo, en Góngora y en culto,
que un bujarrón le conociera apenas.

lunes, 17 de diciembre de 2007

La Era de la Oclografía: Heriberto Yépez

Con oclografía neologizo “escritura de la plebe”. He aquí su esencia.La oclografía se trata de la dominación de la letra por quienes no tienen la intención de escribir para ascender de conciencia sino para hacernos saber a los demás que su estupidez es el mejor de los mundos posibles.Ortega y Gasset —que no era dos sino al menos tres— estaría de acuerdo en que somos una época en que el hombre-masa hace aparecer sus mensajes por doquier.
Ya sea en los mensajes de texto que aparecen en programas de televisión (“Niurka deja en paz a Bobby”) o en tags, YouTube, Twitter, blogs y toda página web (desde MSN News hasta Amazon.com) que tenga sección de “comentarios”. La oclografía pulula la palabra escrita.Algo inédito en la historia humana, ya que el elitismo de la imprenta oligarquizaba la grafía. Hasta hace poco —y no faltará quien siga afirmándolo no percatando el boom oclográfico electrónico— los best-sellers o la pornografía eran juzgados lo peor de la escritura pública. Es el grafiti que desgraciadamente sí se entiende.
Con el internet nació la Era de la Oclografía. En algunos años la mayoría de las palabras publicadas serán oclográficas.Cada palabra será una pepla más.La regla no escrita del oclógrafo es que no requiere verse como “autor” para publicar. Es la Muerte del Autor suplida por la Génesis del Nickname.Después de ver un discurso de Krishnammurti, alguien escribe en el comentario: “Se parece a Yoda”. Ante eso, ¿qué hacer?
Lo oclográfico es lo acaecido cuando todo espacio verbal mutó pared de baño público. No hay restricciones: todo puede ser dicho. Unos teclazos y un click y cualquier burrada, insulto, chisme, burla, ha quedado grabada para miles de leedores. En un mundo de micro-mass-medias, la oclografía reditúa.Su Big Bang fueron los e-mails. Los correos electrónicos sirvieron para que millones de personas retomaran la escritura y eso fue fabuloso, pero también para que cualquiera se sintiera con derecho —ya diestro en el click presto— a hacerle saber al mundo (y no sólo a su lista de correos) lo que opina. Entre los e-mails y la oclografía actual mediaron, por supuesto, los forwards. (¡La Segunda Venida del Kitsch!)
Y antes de todos estos géneros escritos demagógicos, la primera aparición de gente diciendo sandeces por largo tiempo en el espacio público masivo fueron ¡los malditos talk shows! ¡La culpa la tuvo Geraldo!
Después de que los talk shows y, obvio, las tribunas radiales populistas, dieron permiso para exhibir ante miles la ignorancia, prejuicios, insultos, gatuperios, de cualquiera que tuviera el micrófono, con la llegada del internet y el acceso a la autopublicación instantánea, la bomba estalló.El prestigio de la escritura será destruido por la oclografía.

heribertoyepez@gmail.com

Heriberto Yépez

sábado, 8 de diciembre de 2007

Une saison en enfer

Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde corrían todos los vinos, donde se abrían todos los corazones.
Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié.

"Jadis, si je me souviens bien, ma vie était un festin où s`ouvraient tous les coeurs, où tous les vins coulaient.
Un soir, jái assis la Beauté sur mes geneoux. -Et je lái trouvée amère.- Et je l`ai injuriée."

Arthur Rimbaud, Una saison en enfer...

jueves, 29 de noviembre de 2007

Las Elecciones Afectivas (o algo para la egoteca)

Con ego de por medio, con mucho ego de por medio, pero con muchísimo ego de por medio, les anuncio que fui incluido al mapa de la poesía mexicana reciente en Las Elecciones Afectivas, el proyecto virtual que aglutina a las expresiones poéticas más jóvenes del país con sus símiles en el resto del continente.
Lean las Elecciones Afectivas.